Este verano no he podido hacer
tanta astronomía como yo hubiera querido, sobre todo ir a observar a la Sierra,
pero he aprovechado este fin de semana para sacar por lo menos los prismáticos
desde Chiclana. El cielo esta vez no me ha acompañado, y es que hasta que no
llueva, estará con la calima y el polvo más la contaminación lumínica que suelo
tener por aquí.
En esta ocasión quería observar
con los prismáticos y me hice una planificación de objetos que pudieran ser asequibles
a ellos aunque reconozco que quizás pequé un poco de optimista. Empiezo el
viernes aunque veo algunas nubes, intento observar por zonas que están más
limpias del cielo.
Empiezo con el cúmulo abierto NGC
752, es un clásico ideal para prismáticos, se observa bien, pero echo de menos
los colores de algunas estrellas, se aprecian mucho peor, también supongo que
la contaminación lumínica tampoco ayuda.
Cerca tengo la galaxia de
Andrómeda, una pena porque apenas veo su núcleo central y algo sus brazos, se
intuye también a M 32, pero la imagen no me gusta después de verla desde la
Sierra.
Me voy al cúmulo globular M 15,
se observa regular, me ha costado observarlo porque está en el zenit, lo veo
como una bolita redondita que casi pasa desapercibida, pero bueno, lo he podido
cazar por lo menos.
Me voy al cúmulo abierto Melotte
20 o Mirfak, es otro cúmulo muy agradecido para los prismáticos, se puede
observar muy bien, tiene una gran cantidad de estrellas azules que resalta muy
bien, incluso con contaminación lumínica.
Usando la referencia del Melotte
20, aprovecho para observar el cúmulo abierto NGC 1245, es muy pequeño y apenas
se nota que es un cúmulo, con lo que no lo doy por válido, observo muy pocas
estrellas y apenas resalta.

Me voy a Cassiopea y el NGC 663
se observa bien, cerca está el NGC 654, pero solo se observa un par de
estrellas, en cambio el 663 si que se aprecia que se trata de un cúmulo
abierto. Cerca también está M 103 que también se ve como un cúmulo abierto a
pesar de que es más pequeño. En caso de los cúmulos cercano, son muy pequeños y
apenas se observa una o dos estrellas brillantes. Es curioso como aquí Messier
no identificó al 663 como el M 103 y sí lo hizo con el otro más pequeño, o no
nombró como objeto Messier a los dos cúmulos que hubiera sido lo más lógico,
pero bueno, supongo que muchas veces el cansancio de observar, o lo mismo el
663 no lo podía confundir con un cometa y el otro si, nunca se sabrá por qué lo
hizo así, o por lo menos yo no lo he leído. Desde luego con los prismáticos, M
103 sería más fácil confundirlo con un cometa debido a que es más pequeño y las
estrellas interiores pueden parecer el núcleo del cometa rodeado por una
pequeña nebulosidad, en el 663 se observan bien las estrellas interiores y se
confundiría menos.
Otro clásico es el NGC 457, se le
observar bien los dos ojos, el resto del cúmulo apenas se intuye, esa parte veo
las estrellas como forma una pequeña línea. Aprovecho para comentar que hoy me
acompaña el cárabo, estaba posado en el cable de la luz que tengo encima de mi
casa, y me he llevado una grata sorpresa, porque en un árbol, había otro cárabo
con lo que lo mismo están haciendo allí el nido, y al ser animales que no se
mueven mucho de la zona, los tendré haciéndome compañía mientras observo, a parte
que también dará buena cuenta de ratas y ratones.
En una observación con
prismáticos no puede faltar el cúmulo abierto doble de Perseo, NGC 869 y NGC
884, a parte de lo bonito que es ver los dos cúmulos en sí, también me encanta
que están rodeados de gran cantidad de estrellas. A pesar de la contaminación
lumínica, se destacan muy bien y es un objeto que se puede observar bien con
los prismáticos.
El cúmulo abierto M 34 se observa
bien, se observan muchas estrellas en su interior y tiene también un buen tamaño
para ser observados por los prismáticos, se ven sobre todo las estrellas
principales y el resto lo veo como una pequeña manchita.
Cuando a no sabía que observar,
veo un objeto que no conozco, el cúmulo abierto Stock 2, me llevo una bonita
sorpresa porque es un objeto ideal para prismáticos, es un objeto grande, me da
la sensación de que estoy viendo una persona con las piernas y los brazos
abiertos, tiene una forma muy curiosa, al final con los prismáticos estoy
observando objetos que normalmente no observaría con el telescopio.
Al lado está la zona del IC 1805,
el cúmulo se observa bien, las nebulosas no se observan, abajo también se
observa el NGC 1027, es una zona que también es muy agradecida para observar a
través de los prismáticos, hay gran cantidad
de objetos, y recuerdo que desde la Sierra era muy bonita de ver, con
contaminación lumínica no lucen tanto. En la zona está el IC 1848 pero no
suelen destacar mucho con tanta contaminación, eso si son objetos agradecidos a
los prismáticos y son objetos que no suelo ver.
Termino el viernes con las
Pléyades, es otro de los objetos que con unos prismáticos también se disfrutan
mucho, a pesar del sitio donde estoy, es una imagen preciosa y tengo muchas
ganas de observarla en plena Sierra para ver si soy capaz de observarle bien la
nebulosidad que la rodea.
Termino con Júpiter y están sus
satélites muy pegados, casi no se distingue a Calisto y Ganímedes, es curioso
ver cómo van danzando los satélites porque Júpiter se observa como una bola
amarilla con algo de cromatismo.
Al día siguiente sigo con objetos
que no he observado en la noche anterior, al final me decido subir al techo de
la casa para observar y me hago una especie de observatorio con una mantas rodeado
de ellas para que la luz no me dé de forma directa, la idea me funciona bien y
tengo ahora todo el cielo para observarlo más fácilmente (habitualmente me
tengo que poner detrás de los muros de la casa para que las luces de mis
vecinos no me den directamente con lo que suelo perder cielo para observar).
Empiezo con otro objeto para
prismáticos, el IC 4665, se trata de un cúmulo abierto y aunque está en el
oeste que es donde más contaminación lumínica tengo, se observa pero está muy
apagado y tan solo se aprecia las estrellas principales.
Mirando Júpiter, esta vez están
alineado los cuatros satélites siguiendo
al planeta como si fueran patitos.
Observando a Saturno, siento como
si fuera Galileo observándolo por primera vez, se le logra apreciar como si
tuviera dos orejas, el anillo es imposible resolverlo con estos prismáticos.
Me voy a observar M 11, me cuesta
un poco observarlo si no es por las referencias que tengo, se observa como una
pequeña manchita, y la sensación de que parece un cúmulo globular es mayor con
los prismáticos.
Continúo con la Percha o el Cr
399, es otro clásico de los prismáticos, a pesar de que está en el zenit, lo
puedo ver bien con estos prismáticos.
La noche está regular esperando a
que llueva y se limpie todo.
Veo el collinder 463, tenía
referencias para observarlo, el cúmulo se intuye un poco, pero no destaca mucho
en el cielo, se observa las estrellas más débiles y en el fondo se le aprecia
como una especie de nebulosidad, pienso que es interesante que ver en un sitio
con menos CL
Termino con las pléyades, pero
esta vez espero a que estén más altas y así disfrutarlas un poco mejor. Al
final el miniobservatorio pienso que me va a funcionar bastante bien por lo
menos frente a un par de vecinos que tienen iluminado su patio.