domingo, 30 de noviembre de 2025

LA UTILIDAD DE LOS PRISMÁTICOS 21 DE NOVIEMBRE DE 2025



Este fin de semana se presenta frío pero despejado, ideal para observar un poco el cielo. Los viernes son para mí mal día para observar y montar el telescopio. Pero tengo mis prismáticos Celestrón 15x70 mm que junto a un trípode, es un buen instrumento para una observación rápida sin necesidad de montar toda la parafernalia, cosa de agradecer cuando uno está muy cansado.

Mi zona de observación ha empeorado un montón. Tengo un vecino que ha puesto focos leds que son para alumbrar un estadio de futbol, pero no una casa de campo. He tenido que hablar con él, porque uno directamente apunta a un dormitorio, pero a pesar de bajarlo, todavía despiden una potencia que alumbra toda la zona.

Menos mal que me hice una zona para observar en el otro extremo de la casa. A pesar de la lejanía, ha estropeado toda la zona Sur del cielo, con lo que ya, será imposible observar cosas en esa zona.

Hace mucho frio para lo que estoy acostumbrado, al inicio hace 10º C pero la temperatura baja hasta los 5º, que teniendo en cuenta que hace nada estaba en la playa tomando el Sol, la sensación térmica es mucho peor que la temperatura que marca.

Me hago una selección de los principales objetos ideales para prismáticos, y por lo menos, me quito el gusanillo, son objetos que he visto mucho, pero así voy testeando el cielo con un instrumento de 70 mm sobre objeto ya conocidos.


Empiezo por la galaxia de Andrómeda M 31 que la tengo en lo alto en el zenit. La posición es muy incómoda y prácticamente la observo unos segundos. Ocupa casi todo el campo del prismático, de forma impresionante, es un objeto muy agradecido para observar.

Continúo con el Cúmulo Doble de Perseo NGC 884 y NGC 869, otro objeto muy agradecido para observarlos con los prismáticos. La zona tiene gran cantidad de estrellas que se mezclan entre dos bolas concentradas de estrellas, donde se destacan muchas brillantes. Será la tónica general a la hora de observar los cúmulos abiertos. Una especie de mancha donde se puede observar algunas estrellas brillantes.


No podemos hacer una observación en esta fecha sin pararse en las Pléyades o M 45. Este cúmulo abierto resulta precioso. Su color azulado y la gran cantidad de estrellas brillantes, hace todo un espectáculo su observación. Me ocupan buena parte del campo del ocular, con ese azul que hipnotiza a través del ocular.

Hay un par de cúmulos que también son muy interesantes de observar con los prismáticos. El primero que veo es el de las Híades o Melotte 25. Está al lado de Aldebarán, una gigante roja que no pertenece al cúmulo pero que da una visión más bonita. Y también observo el cúmulo Melotte 20 que está al lado de Mirfak. Quizás este es más espectacular por el gran número de estrellas que podemos ver en el campo de los prismáticos.

Me detengo ahora en el cúmulo abierto NGC 752, un cúmulo que también se observa muy bien con prismáticos. Tiene algunas estrellas brillantes sobre un fondo blanquecino.




Me detengo en la zona de Auriga, la tengo muy bien posicionada al este saliendo por el horizonte a una buena altura. Es una zona muy agradecida para los prismáticos. Lo primero que veo es el asterismo del “Pececillo”, es la zona de las estrellas 16, 17, 18 y 19 Aur. Esta zona me encanta y la tomo de referencia para ver más objetos. Desde aquí, parto en dirección a M 38 que se observa muy bien a través de los prismáticos. Lo observo con un buen tamaño y redondo. Parto hacia abajo y observo a M 36, este cúmulo pasa más desapercibido a través de los prismáticos y entra en el campo de M 38, con lo que es posible observarlo los dos a la vez. Bajo y no tarda en aparecer M 37, que se vuelve a observar bien al igual que M 38, redondo y quizás más concentrado.

Cerca no puedo dejar escapar a M 1, es un reto con el cielo tan malo que tengo, pero lo logro observar como una manchita pequeñita. El objeto es muy reconocible a través de los prismáticos. Es una visión muy curiosa, una mancha pequeña en el campo rodeado de estrellas brillantes.

Otro cúmulo abierto que se distingue muy bien es M 34. Se observa como una manchita grande, pero siempre se observa una o varias estrellas brillantes en el interior, con lo que la visión es muy curiosa en el cielo. Recomiendo su observación debido a la gran cantidad de estrellas brillantes que lo rodea.

También observo bajo en el horizonte a M 35, se distingue como una manchita pequeñita, pero es reconocible rodeado de estrellas este pequeño cúmulo abierto.



Quizás, lo mejor de la noche, ha sido la zona de Orión. Entra en el campo de los prismáticos toda la espada de Orión, la nebulosa M 42 y M 43 es muy reconocible con su forma característica. Los pequeños cúmulos abiertos hacen que todo el conjunto sea una visión muy recomendable a través de los prismáticos. Distingo las estrellas que hay en el trapecio aunque no las puedo resolver y la nebulosa le observo las distintas zonas que tiene, a pesar de la contaminación lumínica que tengo en la zona. Es como una pequeña astrofotografía de la nebulosa de Orión de gran campo, que tantas veces la hemos visto por Internet.

Tengo a Júpiter saliendo por el horizonte, y le echo un último vistazo con sus satélites concentrado en una de sus zonas.

El frío y el cansancio hacen que de momento, deje la observación, pero por lo menos, he observado los objetos que mejor tenía a tiro.

Pienso que el sábado 22 de noviembre puede ser mejor día para poner el telescopio y estar más descansado. Pero como siempre, ese día aparecen nubes altas, que hacen que no valga la pena montarlo todo. No me resisto y me pongo a fotografiar el cielo. Mi sorpresa fue descomunal al observar un bólido cruzando el cielo desde la zona de Perseo y Casiopea, hasta la estrella Rasalhague dirección este – oeste dejando un bonito trazo amarillo y sin apenas destruirse en el camino. La ley de Murphy hizo que quitara la cámara segundos antes de que apareciera el bólido, con lo que no lo pude registrar. Pero siempre tengo la costumbre de apuntar la hora y día para comunicar a Jose María Madiedo la observación del bólido y facilitar la visión en el proyecto SMART de las distintas cámaras que registran el cielo. Al final, me confirmó que las cámaras habían cazado al bólido entrando en la atmósfera.